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XXIV Jornadas Nacionales de Investigadoras e Investigadores en Comunicación: "Universidad por la conquista de derechos".

Arnoux Narvaja, Aurelio y Herrera, Eugenia.

Departamento de Humanidades y Ciencias Sociales. Universidad Nacional de Moreno (UNM).

El formato de almacenamiento PDF, ya hace algunos años, devino un formato de lectura cada vez más presente en el ámbito universitario. La pandemia de COVID-19 y el consiguiente confinamiento intensificaron esta tendencia. En los primeros días de las clases virtuales, circuló un meme en el que aparecía el personaje Bart Simpson “bombardeado” por pelotas que representaban los PDF de los profesores. Esta imagen viralizada pone de manifiesto, al mismo tiempo, el uso masivo del PDF como modo de circulación de los textos académicos y cierta dificultad de los estudiantes para manipularlo. La lectura en entorno digital es entonces un tema prioritario de investigación.

Como señalan Bourdieu y Chartier (2011), esta indagación debe centrarse en las discontinuidades y no en las continuidades. En este sentido, resulta significativo el hecho de que la lectura en el entorno digital introduce una nueva mediación tecnológica: el contenido se muestra al lector por medio de un dispositivo electrónico. Se introduce así un nuevo objeto que exige nuevas competencias relativas al manejo de dicho dispositivo y la ejecución del contenido. En palabras de Cordón-García (2016): “No basta con saber leer, sino que es preciso controlar dónde se lee y, sobre todo, cómo se lee”. Consecuentemente, tal como enfatiza este investigador, es necesario investigar los modos en qué se va incorporando la lectura digital. No alcanza con constatar su incidencia cada vez mayor en la vida de los lectores. Es fundamental conocer el comportamiento de los lectores en entornos digitales (Cordón García, 2016). Sin embargo, no abundan los estudios con tal enfoque.

En consonancia con planteos como el de Cordón García (2016) que enfatizan la importancia de un estudio en contexto y la relevancia de encarar la cuestión desde una perspectiva etnográfica, en este trabajo analizamos una encuesta que indaga el modo en que los estudiantes de la Universidad Nacional de Moreno manipulan los archivos PDF y qué representaciones tienen de ellos. Tales representaciones no son individuales sino que son sociales: el modo en que el sujeto interpreta su vida cotidiana y, en consecuencia, también su modo de actuar está condicionados por formas de conocimiento socialmente elaboradas y compartidas (Moscovici, 1988). Tal como lo demuestran investigaciones como la de Abric (1971), las representaciones sociales (Moscovici, 1988) condicionan la acción de los sujetos. Por tal motivo, consideramos un aporte significativo conocer dichas representaciones. Con el fin de explorarlas, en primer lugar, hicimos una serie de entrevistas semiestructuradas. A partir, tanto de regularidades como de especificidades advertidas en estas conversaciones, elaboramos una encuesta. Se envió a estudiantes de los primeros y los últimos años un formulario con preguntas acerca de las experiencias de lectura en papel y de lectura digital. Este formulario estaba compuesto en mayor medida por preguntas cerradas pero incluía también algunas preguntas abiertas. La encuesta fue respondida por 38 estudiantes. Excepto dos encuestados, quienes respondieron cursaron más de 10 materias. En términos generales, la encuesta mostró una marcada preferencia por la lectura en papel frente a la lectura digital. Específicamente, las fotocopias son el formato más popular. Las afinidades con los diferentes formatos y dispositivos de lectura, fueron indagadas a partir de dos preguntas cerradas, cada una de ellas seguida por una pregunta abierta para justificar la elección. Específicamente, en primer lugar se preguntó: ¿Cómo planeas leer la mayor parte de los textos cuando vuelva la presencialidad? Y se dieron las siguientes opciones: PDF; otro formato digital; impresión de un archivo digital; fotocopias; libro (papel); otra opción. A continuación se preguntó “¿Por qué?” y se dio un espacio para la formulación de una respuesta. En segundo lugar, el formulario preguntaba “Si pudieras elegir uno de los siguientes formatos, ¿con cuál te quedarías?: PDF; otro formato digital; impresión de un archivo digital; fotocopias; otra opción”. “¿Por qué elegiste ese formato?”. En la primera pregunta solo 6 estudiantes eligen PDF y en la pregunta 2, 7.

El resto elige formatos en papel: la gran mayoría, fotocopias. Ahora bien, es en el modo de justificar estas elecciones donde proponemos detenernos, dados ciertas regularidades y contrastes significativos. En efecto, la selección del formato PDF fue justificada mediante enunciados con una mostración mínima del sujeto de la enunciación. Por medio de diversos recursos de descontextualización, quienes eligen dicho formato fundamentan su elección con construcciones impersonales y el uso de sustantivos y adjetivos que borran las huellas de la subjetividad. De modo inverso, en casi todas las otras justificaciones (fotocopias, impresión de un archivo digital, libro) aparece la primera persona y, asimismo, se eligen verbos y adjetivos que implican un grado alto de subjetividad.

Así, el análisis de los subjetivemas, permite mostrar que mientras la lectura analógica es representada como una experiencia en la que el sujeto se representa a sí mismo en una relación personal y estrecha con el texto, en la lectura digital, el texto aparece como una materialidad autónoma, separada del sujeto y con propiedades objetivas.

Editor responsable

ISSN: 1852-0308.
Red Nacional de Investigadores en Comunicación.

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